Convento de Sant Agustí

Los frailes agustinos se instalaron extramuros de Castelló en el siglo XIII y se trasladaron dentro de la población a causa de las guerras del siglo XVII. La iglesia (sobre unos subterráneos) tiene gravado el año 1749 en la portada y posee un destacado campanario. Es de propiedad privada desde la desamortización del siglo XIX, junto con el edificio conventual (casa Torrecabota). En la fachada de la iglesia se puede ver un fragmento de lápida sepulcral judía.